Repara tu Deuda Abogados cancela 393.276 € en Tarragona (Catalunya) con la Ley de Segunda Oportunidad
Autor: Equipo Reparatudeuda 
3 nuevos casos de cancelación de deuda han sido gestionados satisfactoriamente por el despacho en Tarragona (Catalunya)
Repara tu Deuda Abogados, despacho de abogados líder en España en la Ley de Segunda Oportunidad, ha conseguido la cancelación de 393.276 euros de deuda en Tarragona (Cataluña). Se trata de 3 nuevos casos gestionados satisfactoriamente por el despacho en la provincia.
Según explican los abogados de Repara tu Deuda, las historias de estos exonerados son las siguientes:
- Un hombre ha cancelado una deuda de 61.056 euros. Su insolvencia se originó por la solicitud de varios préstamos para adquirir un vehículo con el fin de acudir a su puesto de trabajo. En aquel momento, había ascendido dentro de la empresa y podía hacer frente sin problemas al pago de las cuotas de dichos créditos. Posteriormente, el deudor fue despedido de su trabajo y sus ingresos disminuyeron considerablemente. Para poder cubrir todos sus gastos mensuales y seguir abonando los créditos solicitó un nuevo préstamo. Por desgracia, no logró devolver el importe solicitado.
- Un vecino de El Vendrell se ha despedido de una cantidad debida de 47.606 euros. Necesitó financiación para cubrir las reparaciones y el mantenimiento del vehículo. Posteriormente, solicitó nuevos créditos para pagar los diferentes impuestos. Todo ello derivó en la acumulación de los créditos y su imposibilidad para hacer frente a esos créditos.
- Por último, también hay que mencionar el caso de una mujer de Torredembarra. Junto con su marido, solicitó los primeros préstamos para comprar una vivienda. Años más tarde, refinanciaron dicha hipoteca para iniciar un negocio consistente en una franquicia de agencia de viajes. Desgraciadamente, tan solo un año más tarde de emprender el negocio, se produjo la crisis económica de 2008 y se vieron obligados a cerrarlo. Posteriormente, en el año 2012, él perdió su empleo y marchó a trabajar a México. En ese momento, con la finalidad de aumentar sus ingresos y reducir sus costes para poder hacer frente al pago de sus deudas, su esposa se trasladó a la vivienda de su madre en Málaga y decidieron alquilar su vivienda habitual de Torredembarra. Al cabo de un año, su inquilino dejó de pagarles y posteriormente falleció. En el momento de la muerte de dicho inquilino, la hija de una vecina aprovechó para ocupar la vivienda, situación que desagraciadamente se ha prolongado en el tiempo. Cuando él regreso a España en 2018, tuvo que buscar una casa en la que vivir y un empleo, por lo que, dada su precaria situación, se vieron obligados a solicitar más ayuda externa para sus gastos. En 2020, dado el contexto de la pandemia de COVID-19 y con la finalidad de aumentar sus ingresos, los deudores decidieron emprender un negocio consistente en una academia de clases online. Desgraciadamente, la academia tampoco consiguió convertirse en una fuente de ingresos constante.
La Ley de Segunda Oportunidad es la salida más airosa para que particulares y autónomos puedan decir adiós a todos sus problemas financieros. Esto también les ayuda a respirar aliviados emocionalmente y a no sufrir la angustia que les genera la situación de insolvencia próxima o presente. Y es que, desde su aprobación en septiembre de 2015, ha ayudado a miles de personas a tener una segunda vida.
La persona que requiere de este mecanismo ha de cumplir una serie de requisitos mínimos. En líneas generales, basta con que actúe de buena fe, no ocultando bienes ni ingresos y actuando con total transparencia, no puede haber sido condenado por delitos de orden socioeconómico en los diez últimos años y debe encontrarse en un estado que le impida asumir sus deudas.
Hay que reseñar que entre las ventajas de la salida del estado de insolvencia se encuentran las siguientes: no sufrir más los embargos de las nóminas, dejar de recibir las llamadas por parte de bancos y entidades financieras para reclamar las cantidades adeudadas, pedir financiación si se quiere emprender de nuevo o por otro motivo y registrar posibles futuros bienes a su nombre. A todo ello, hay que añadirle el alivio emocional que supone vivir sin deudas.
